La hora actual en Irlanda es 01:01:43
La fecha es miércoles, 11 de febrero de 2026
Zona horaria: Europe/Dublin (UTC+0)
1 horas antes de España
Horario de verano activo
Comienza el horario de invierno: domingo, 29 de marzo de 2026 a las 01:00
La ubicación geográfica es 53° 33.3' N 6° 47.5' O
Amanecer: 07:53, Atardecer: 17:29, Duración del día: 09:35
Fase lunar: 37.4% (Luna menguante)
Irlanda está en el hemisferio norte
Estación actual: Invierno
Irlanda está situada en el noroeste de Europa, rodeada por el océano Atlántico. Es parte de las Islas Británicas y se encuentra al oeste de Gran Bretaña. La capital de Irlanda es Dublín.
En cuanto a la zona horaria, Irlanda utiliza la Hora de Irlanda (GMT) durante el horario estándar y GMT+1 durante el horario de verano. La hora actual en Irlanda suele ser una hora menos que en España, que opera en la zona horaria GMT+1 en invierno y GMT+2 en verano. Esto significa que, cuando en España son las 12:00 del mediodía, en Irlanda son las 11:00.
Esta diferencia puede ser importante para quienes planean comunicarse o viajar entre estos países.
En Irlanda puedes ver qué hora es en los siguientes 300 steder:
Irlanda utiliza una única zona horaria, conocida como Hora de Irlanda, que se alinea con la zona horaria Europe/Dublin. Esta zona horaria tiene un desfase de UTC+0 durante el horario estándar. Sin embargo, Irlanda también adopta el horario de verano, conocido como Irish Standard Time, que se aplica desde el último domingo de marzo hasta el último domingo de octubre.
Durante este periodo, la hora avanza una hora, lo que sitúa a Irlanda en UTC+1. En comparación con España, hay una diferencia horaria notable. La mayor parte de España peninsular utiliza la zona horaria CET (UTC+1) y durante el horario de verano, se ajusta a CEST (UTC+2).
Esto significa que, en invierno, España está una hora por delante de Irlanda, mientras que en verano, la diferencia se amplía a dos horas. Por ejemplo, si en Dublín son las 12:00 del mediodía en invierno, en Madrid son las 13:00. En verano, cuando en Dublín son las 12:00, en Madrid ya son las 14:00.
Un ejemplo concreto de esta diferencia horaria se puede observar en el mes de noviembre. Si en Dublín es el 1 de noviembre a las 10:00 de la mañana, en Madrid será a las 11:00. Por otro lado, en julio, si en Dublín son las 3:00 de la tarde, en Madrid serán las 5:00.
Este ajuste estacional es importante para tener en cuenta al planificar actividades o comunicaciones entre ambos países.
Dublín, como capital de Irlanda, no solo es el centro político del país, sino que también es un vibrante núcleo cultural y económico. En sus calles se entrelazan la historia y la modernidad, con monumentos que cuentan la rica herencia irlandesa y un floreciente sector tecnológico que atrae a empresas multinacionales. Cork, la segunda ciudad más grande, se destaca por su puerto y su vida empresarial activa, siendo un punto de encuentro para la innovación y el comercio.
Limerick y Galway, cada una con su identidad única, son importantes tanto por su patrimonio histórico como por su creciente población, que se ha convertido en un símbolo de la diversidad y el dinamismo de la vida urbana en Irlanda. Otras ciudades como Tallaght y Waterford han visto un crecimiento significativo, contribuyendo a la distribución de la población en el país. Swords y Drogheda, en la región del Leinster, ofrecen una mezcla de historia y modernidad, mientras que Dundalk, Bray y Douglas se han convertido en lugares atractivos para residir, gracias a su calidad de vida y accesibilidad.
Dún Laoghaire, con su hermoso puerto, no solo es un destino turístico, sino también un importante centro cultural que fomenta la artisticidad local. Cada una de estas ciudades desempeña un papel crucial en el tejido social y económico de Irlanda, mostrando cómo la urbanización impulsa el desarrollo y la cohesión en la nación.
Irlanda se caracteriza por un clima oceánico que brinda una experiencia única a lo largo de las estaciones. Durante el verano, los días se alargan, con el sol ascendiendo en el horizonte alrededor de las 5 de la mañana y no poniéndose hasta cerca de las 10 de la noche. Este fenómeno permite a los viajeros disfrutar de largas jornadas de exploración, ya sea recorriendo los impresionantes acantilados de Moher o paseando por las vibrantes calles de Dublín bajo la luz del sol.
En contraste, durante el invierno, los días son notablemente más cortos, con el amanecer alrededor de las 8 de la mañana y el atardecer a las 4 de la tarde, lo que invita a los visitantes a planificar sus actividades diurnas con anticipación. Las condiciones climáticas irlandesas también son un factor determinante en la vida cotidiana y las actividades. Aunque no experimenta fenómenos extremos como el sol de medianoche o la noche polar, el clima variable y la frecuente lluvia pueden influir en la agenda de los viajeros.
Las lluvias inesperadas pueden hacer que un plan de senderismo en el Parque Nacional de Killarney cambie a una visita a un acogedor pub local, donde se puede disfrutar de música tradicional irlandesa. Esta adaptabilidad es parte del encanto de Irlanda, donde cada día ofrece nuevas oportunidades para descubrir su rica cultura y paisajes, independientemente de las inclemencias del tiempo.
En Irlanda, la jornada laboral típica comienza entre las 8 y 9 de la mañana, con muchas empresas cerrando a las 5 de la tarde. La cultura laboral irlandesa valora la puntualidad, aunque también existe una flexibilidad que permite a los trabajadores adaptarse a sus necesidades personales. Las pausas para el té y café son casi sagradas, proporcionando un respiro en medio de la jornada.
En comparación con España, donde la jornada puede extenderse hasta más tarde y suele incluir un largo descanso para la comida, los irlandeses tienden a ser más directos en su ritmo diario, prefiriendo un enfoque más compacto en la jornada laboral. En cuanto a las comidas, el desayuno en Irlanda se sirve generalmente entre las 8 y 10 de la mañana y puede incluir una abundante selección de platos como el famoso «full Irish breakfast», que ofrece salchichas, huevos, bacon y más. El almuerzo suele ser a la 1 de la tarde, y muchas personas optan por un sándwich rápido o una sopa.
La cena se consume alrededor de las 6 o 7 de la tarde, un horario más temprano en comparación con España, donde la cena puede empezar a las 9 de la noche. Las tiendas en Irlanda suelen abrir hasta las 6 o 7 de la tarde, y los domingos pueden cerrar mucho más temprano, en contraste con la vibrante vida nocturna comercial de muchas ciudades españolas. No hay una cultura de siesta en Irlanda, lo que marca una diferencia notable con la costumbre española de descansar después del almuerzo.
Irlanda tiene una diferencia horaria de una hora con respecto a España, lo que significa que cuando en Madrid son las 12:00, en Dublín son las 11:00. Para minimizar el jet lag, es recomendable adaptarse a la hora local unos días antes del viaje, ajustando gradualmente los horarios de sueño. Una vez en Irlanda, mantenerse hidratado y exponerse a la luz natural ayudará a aclimatarse más rápidamente.
El transporte en Irlanda es eficiente, con una buena red de autobuses y trenes que conectan ciudades y pueblos. Por ejemplo, un viaje en tren de Dublín a Galway dura aproximadamente dos horas y media. Las atracciones turísticas suelen abrir entre las 9:00 y las 10:00 de la mañana, siendo los primeros horarios ideales para evitar multitudes.
Para actividades al aire libre, como visitar los Acantilados de Moher, es mejor ir temprano por la mañana para disfrutar de un clima más fresco y menos visitantes. Es aconsejable revisar el pronóstico del tiempo, ya que puede cambiar rápidamente, y hacer reservas anticipadas en restaurantes y atracciones populares, especialmente durante la temporada alta.